Chris Dede

Aprendizaje a distancia y la sopa de piedras

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Con el objetivo de contribuir a la discusión sobre la educación en el presente y en el futuro post–pandemia, hemos traducido algunos artículos internacionales que creemos pueden aportar al debate. Las realidades materiales, culturales y políticas de cada país son diferentes, sin embargo, de forma bastante inédita, el mundo entero se encuentra en disyuntivas profundas sobre la educación que son compartidas. En este sentido, los artículos que traducimos buscan generar preguntas más que presentar respuestas.

A continuación presentamos un artículo escrito por Chris Dede, del Learning Policy Institute de Estados Unidos. 

Este post fue publicado originalmente el 6 de mayo de 2020 por el Learning Policy Institute


 
APRENDIZAJE A DISTANCIA  Y LA SOPA DE PIEDRAS


Escuelas, distritos, educadores y familias no están empoderados equitativamente para trasladarse a la educación a distancia en respuesta a la pandemia. La sociedad ha invertido recursos sustanciales para “emparejar la cancha” en la educación pública, pero el aprendizaje a distancia forzado está mostrando la inequidad de condiciones y recursos en las casas de los estudiantes. Es posible encontrar computadores, otros recursos tecnológicos y  acceso a internet en algunos hogares, pero muchos estudiantes provenientes de familias de bajos ingresos, que tienen necesidades especiales, o que pertenecen a grupos marginalizados pueden tener poco o nada de infraestructura digital. Para complicar este desafío, algunos docentes están bien preparados para enseñar a distancia, pero para la mayoría esta situación es nueva y desafiante.

En general, en nuestro país y en el mundo, están surgiendo muchas estrategias pedagógicas desde la creatividad de profesores individuales. La oportunidad de usar el aprendizaje a distancia como una oportunidad de desarrollar estrategias de enseñanza, aprendizaje y evaluación mejoradas, es como la historia de la “sopa de piedras”, un cuento de una comunidad que se junta a compartir ingredientes a una sopa que comienza con agua y piedras, resultando en una deliciosa y nutritiva cena para todos.

Para compensar las inequidades en el acceso a dispositivos e internet, muchos docentes están usando múltiples métodos para dar clases. Para estudiantes sin acceso a internet (7 millones en EEUU), algunos distritos están prestando dispositivos desde las escuelas, y usando buses para compartir internet o apoyar el aprendizaje en la casa. Otros están usando dispositivos prestados  con versiones offline. En algunos casos, profesores están enviando por correo los materiales o usando los buses escolares para entregar tareas a los estudiantes. En otros lugares, docentes y profesores están utilizando la televisión pública como base para el currículum, o creando sus propias emisoras públicas para lecciones televisadas.

Algunas escuelas y distritos están desarrollando modelos sistémicos para implementar educación a distancia, incluyendo el desarrollo de capacidades de los docentes para compenetrarse en la educación remota. Miami-Dade, un distrito de alta pobreza en Florida que rutinariamente vive disrupciones en sus escuelas por emergencias climáticas, tiene un enfoque integral para la educación a distancia. Esto incluye la distribución de dispositivos, y más recientemente, entregar desarrollo profesional a los docentes sobre cómo trasladarse a educación a distancia durante la pandemia. En California, el distritito unificado de Lindsey, está cambiando su infraestructura para crear formas de adaptar estrategias de aula basadas en competencia y personalizadas a un ambiente online. En Massachusetts, Otro curso de Bachillerato, es una escuela pública que que prepara a los estudiantes para el bachillerato. Esta institución ha desarrollado un portal integrado que muestra cómo, con los mismos costos del formato presencial, las escuelas pueden proveer experiencias de aprendizaje de forma remota. La metodología colaborativa y guiada de aprender–haciendo se ha mantenido. Por ejemplo, equipos de estudiantes están diseñando de forma remota equipamiento de protección personal que se construye en el taller de la escuela, y es donado a la primera línea de los servicios de salud.

En cualquier escuela, y para todos los estudiantes, los educadores pueden ir más allá del contenido estandarizado y enfocarse en lo que está al alcance de los estudiantes: qué está sucediendo en sus familias y comunidades. Por ejemplo, profesores están encontrando formas creativas para integrar tópicos relacionados con la pandemia en sus clases. Como describí en mi blog en el artículo “La necesidad es la madre de la transformación”, los estudiantes pueden usar redes sociales o smartphones para trabajar con sus pares en tareas, desarrollando habilidades de colaboración y comunicación en distintos medios. Donde se encuentren dispositivos y acceso a internet, los docentes pueden implementar iniciativas basadas en investigación de punta.

A pesar de estas formas productivas de abordar el desafío del aprendizaje a distancia, educadores y otros actores están preocupados por la capacidad del sistema de entregar una instrucción equitativa para todos los estudiantes en el contexto actual. En muchos lugares, los docentes entregan contenido estandarizado, pidiendo a los estudiantes avanzar de forma cerrada para cubrir el currículum, muchas veces para prepararlos para pruebas estandarizadas.  Para alcanzar resultados equitativos, los docentes hacen lo mejor que pueden para proveer apoyos especiales como se requiere en los límites de esta forma industrial de procesamiento. Los resultados están lejos de ser equitativos, especialmente para familias de bajos recursos, que tienen necesidades especiales, o que pertenecen a grupos marginalizados. El aprendizaje personalizado es más crucial que nunca – y más desafiante – en este contexto.

Creo que esta terrible crisis humana nos ofrece oportunidades únicas para responder a los desafíos de la inequidad más allá de las intervenciones tácticas. Existe teoría y evidencia que muestra los beneficios de usar estrategias de enseñanza innovadoras basadas en el conocimiento actual sobre el aprendizaje. Estos modelos de la próxima generación se caracterizan por:

  • Usar metodologías de aprender–haciendo colaborativas en complemento del aprendizaje por asimilación
  • Entregar agencia a los estudiantes para incluir sus intereses personales en lo que están aprendiendo, e integrarlos en el currículum
  • Complementar pruebas estandarizadas, con evaluación diagnóstica y formativa para medir un rango amplio de conocimiento y habilidades útiles para la vida real; y
  • Involucrar a muchas personas como “profesores” en distintos escenarios de la vida de los estudiantes, extender el aprendizaje más allá de la clase y más allá de la jornada escolar

Todas las estrategias deseables están siendo implementadas en aprendizaje a distancia por docentes bien preparados y apoyados, cuya creatividad ha sido desatada al reducir las trabas de la rutina del “cumplir”. En la situación presente de interacciones exclusivamente remotas, estas estrategias para las próximas generaciones son más fáciles de usar que la instrucción de la era industrial. Más aún, los modelos basados en estas estrategias, implementados por docentes bien preparados, producen resultados más equitativos y efectivos, y a la vez más adecuados a lo que los estudiantes requieren para ser exitosos en sus vidas. Si bien avanzar en cerrar la brecha digital es crítico, los desafíos y oportunidades de la educación remota van más allá de la provisión de internet y dispositivos. El aprendizaje a distancia provee oportunidades para explorar y promover enfoques centrados en el alumno avanzados, independiente de dónde se encuentren las escuelas, distritos, profesores y familias en el continuo desde la educación tradicional al aprendizaje de la próxima generación.

Como se ha delineado en muchas estrategias y ejemplos de la iniciativa Silver Lining for Learning (SLL), desarrollar de forma táctica las capacidades para el aprendizaje de la próxima generación ahora significa que, cuando la pandemia se retire, podamos transformar las aulas estratégicamente para avanzar en aprendizaje y en equidad. En el sitio web del SLL, iniciativas globales de países en desarrollo con mucho menos recursos ilustran cómo los educadores pueden entregar aprendizaje a distancia efectivo y equitativo a pesar de las barreras tecnológicas y económicas.

Creo que la parte más difícil de superar los desafíos del aprendizaje remoto es desaprender las suposiciones y creencias que nos impiden usar esta oportunidad para mejorar nuestra práctica. A través de la creatividad de docentes apoyados, cada uno con sus visiones y estrategias, podemos contribuir a una “sopa de piedras” educacionalmente nutritiva – aliñada con modelos pedagógicos integrados y formas creativas para cerrar la brecha digital – que pueden ser usados en un amplio rango de culturas y contextos.


Este post fue publicado originalmente el 6 de mayo de 2020 por el Learning Policy Institute